La tecarterapia, también conocida como diatermia capacitiva y resistiva, es una forma de terapia física que utiliza corrientes de alta frecuencia para generar calor en los tejidos del cuerpo. Esta técnica se utiliza comúnmente en fisioterapia y medicina deportiva para tratar diversas afecciones musculoesqueléticas y mejorar la recuperación.

Hay dos modalidades principales de tecarterapia: capacitiva y resistiva.

  • Tecarterapia Capacitiva: En esta modalidad, se aplica una corriente alterna de alta frecuencia que provoca el calentamiento de los tejidos. La corriente fluye a través de los tejidos que tienen una alta capacidad de almacenamiento de energía eléctrica, como los tejidos grasos.
  • Tecarterapia Resistiva: Aquí, la corriente alterna fluye a través de los tejidos con resistencia eléctrica, como los músculos. Esto genera calor en los tejidos que presentan resistencia al paso de la corriente.

La tecarterapia se utiliza para tratar diversas condiciones, como lesiones musculares, contracturas, tendinopatías, artropatías, entre otras. Sin embargo, como con cualquier modalidad terapéutica, su aplicación debe ser realizada por profesionales capacitados y ajustada a las necesidades individuales de cada paciente.

Ambas modalidades de tecarterapia se utilizan para aumentar la temperatura de los tejidos tratados, lo que puede tener varios efectos beneficiosos, como:

  • Aumento del flujo sanguíneo: La vasodilatación resultante puede mejorar la circulación sanguínea en la zona tratada, favoreciendo la entrega de oxígeno y nutrientes a los tejidos.
  • Relajación muscular: El calor puede ayudar a relajar los músculos y reducir la rigidez.
  • Alivio del dolor: La tecarterapia puede tener efectos analgésicos, al modular la percepción del dolor y reducir la inflamación.
  • Estimulación de la regeneración tisular: El aumento de la temperatura puede favorecer la actividad celular y la regeneración de tejidos.