Es una maniobra manual, breve, seca, precisa, de pequeña amplitud y selectiva sobre una articulación (o un conjunto de articulaciones) vertebral. Se acompaña generalmente de un crujido sonoro que corresponde a un fenómeno de cavitación en las articulaciones que hay entre la vertebra de arriba y abajo.
La realización de la técnica no tiene que ser brutal, ni dolorosa y el que la efectúa no debe emplear una fuerza extraordinaria para su realización. La manipulación vertebral selectiva nos ayudará a conseguir un alivio más rápido del dolor y mejorará la movilidad de ese conjunto vertebral.

